Historia del Himno: Tú dejaste tu trono

Tú dejaste tu trono y corona por mí
al venir a Belén a nacer.
Mas a Ti no fue dado el entrar al mesón,
y en pesebre te hicieron yacer.

Ven a mi corazón, oh Cristo,
pues en él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, oh Cristo, ven,
pues en él hay lugar para Ti.

Este himno fue escrito basado en las palabras de Lucas 2:7 – “no había lugar para ellos en el mesón” con relación al nacimiento de Jesús. El himno establece un contraste entre lo que el Señor Jesús hizo y la respuesta del mundo. En las primeras dos estrofas hay dos líneas describiendo a Jesús, luego las siguientes dos líneas comienzan con la palabra “mas”, para establecer la diferencia en lo que el ser humano le hizo a Él. Cristo vino de la gloria, pero no le dieron lugar en el mesón para nacer. Cristo vino para traer bendición, sin embargo, le dieron fue la muerte de la cruz.

A pesar de este rechazo, el coro del himno hace la invitación para el oyente a no participar en este rechazo a Cristo que es evidente incluso hasta el día de hoy, sino a dar la invitación a recibir a Cristo en su corazón para la salvación de su alma.

Este himno fue escrito por Emily Elliot, quien nació en una familia cristiana en el año 1836, en Brighton, Inglaterra. Fue la sobrina de otra escritora de himnos, Charlotte Elliot, quien escribió el conocido himno “Tal como soy sin mas decir”.

Siendo una joven cristiana Emily mostró interés en los niños y en la obra misionera. Durante seis años fue editora de una publicación llamada “Instructor Juvenil de la Iglesia Misionera” (en inglés Church Missionary Juvenile Instructor), publicado por la Sociedad Misionera. Esta publicación estaba diseñada para enseñar a los niños sobre la obra en el evangelio en otros lugares, con historias de cómo vivían y trabajaban los misioneros y también ilustraciones y lecciones morales para los niños.

También estaba muy involucrada en la escuela bíblica en su área, y escribió este himno para enseñar a los niños en la iglesia de Saint Mark, en Brighton, Inglaterra. Su deseo era poder reforzar en los niños ls historia del nacimiento del Señor Jesucristo, aplicándo  hábilmente el coro al corazón del oyente.

Desde su nacimiento el Hijo de Dios fue rechazado y no se le dio lugar. Lo mismo ocurrió durante su ministerio, haciendo el bien a todos, pero siendo echado y rechazado en diferentes lugares, hasta el momento en que fue sacado fuera de la ciudad de Jerusalén para morir en la cruz del Calvario. Esto lo hizo por amor a ti, para salvarte.

El mundo hoy tiene la misma actitud hacia el Hijo de Dios, pero tu no tienes que actuar de la misma manera.

“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”
(Juan 1:11-12).

Acéptale como tu Salvador personal, entonces podrás cantar como dice la última estrofa:

Alabanzas sublimes los cielos darán
cuando vengas glorioso de allí,
y tu voz nos dirá de las nubes: «Venid
al hogar celestial junto a mí».
 

Fuente: 
Osbeck, Kenneth W. 101 Hymns Stories. Kregel Publications.
Wikipedia. 13 de abril de 2026. Emily Elliot. https://en.wikipedia.org/wiki/E._S._Elliott
Hymnary. 13 de abril de 2026. Emily Elliot. https://hymnary.org/person/Elliott_EmilySteele#google_vignette

Share this Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.